¿Por quién votar, el dilema de millones de peruanos?

Marco Arana Zegarra, del FRENTE AMPLIO, símbolo “la flor”, es luchador y uno de los pocos políticos de nivel.

Por: Secundino Silva Urquía

El 11 de abril próximo, los peruanos elegiremos al sucesor de Francisco Sagasti y a nuevos integrantes del poder legislativo. La campaña electoral corre, con casi una veintena de los llamados “partidos políticos” en acción.

Según los politólogos, son cinco los de izquierda; los más notorios: “Frente Amplio” -FA, la flor, con Marco Arana Zegarra; “juntos por el Perú” – JP, con Verónika Mendoza; y “Perú libre”, el lápiz, con Pedro Castillo. La derecha tiene casi veinte partidos, con n-1 candidatos; pues el FREPAP no presenta candidato presidencial.

A días de la cita electoral, algunas encuestadoras, proyectan la intención de voto a favor de la derecha. Casi en todas encabeza Lescano de AP. La CONFIEP, entidad de empresarios beneficiarios del modelo económico neoliberal, estaría muy preocupada por la creciente indignación popular frente a la corrupción, desaciertos y desatención a las necesidades de la población, por parte de los sucesivos gobiernos de esa misma derecha. Preocupación que solo es porque quieren que nada cambie.

La derecha y sus medios, estigmatiza a toda la izquierda, por los más de 70 mil muertos que nos ocasionó la violencia terrorista y la torpe reacción del estado para combatirla. Esto, pese a que la izquierda peruana, también fue víctima de esa violencia; recordar nomás el cruel asesinato de la lideresa María Elena Moyano de VES a manos de “sendero…”. Por tanto, la izquierda, se muestra muy tolerante, al no estigmatizar a toda la derecha por los más de cien mil muertos que ocasionó la pandemia del COVID19, desde el año pasado al presente. Como yo leí a J. C Mariátegui y también a Manuel Gonzáles Prada, diré con claridad: esos más de cien mil muertos, son responsabilidad plena de los sucesivos gobiernos de la derecha; son su obra innegable, por no invertir en reflotar el precario sistema se salud y por robar el fruto del crecimiento por la venta de minerales.

La corrupción derechista es más dañina que el peor de los terrorismos ¿Votarían por “partidos” de la derecha, con estructura de banda, y que ya gobernaron y con este tipo de resultados nefastos?

La derecha se aferra al poder. Teme que la indignación popular se desborde, como en el “caso Merino”, y que la izquierda lo capitalice política y electoralmente. Representando a esa derecha delincuencial, están: “Acción Popular”, por el partido de “la lampa” ahora candidatea Yhony Lescano. AP, gobernó dos veces y la historia de corrupción de sus dos gobiernos es negra y vergonzante; desde el caso de “la página 11”, caso Guvarte, etc. No fue ni es “partido honrado”. “Victoria Nacional”, con George Forsyth, un sujeto desconocido, que habría nacido en Venezuela, tiene nacionalidad chilena y escasez de méritos para conducir los destinos de un país como Perú. “Fuerza Popular”, con la “K”, (K del ‘yo’ y del personalismo); la misma de la “señora K”, gobernó dos veces con Alberto Fujimori. En los noventa decidieron vender más de medio país; y, con ayuda de Montesinos, se robaron millones de las privatizaciones. Con Fujimori la derecha peruana mutó de “vende patria” a “remata y regalapatria”. La “Sra. K”, apenas candidata, ya había hipotecado al Perú a ODEBRECHT, al BCP, por varios millones de dólares; etc.

¿Qué decir de los otros? Siguieron su mal ejemplo: El APRA, que también gobernó en dos períodos, robó con cuentas en los paraísos fiscales y hasta con loncheras; ahora, sin el cabecilla suicida, solo es una banda que no se recompone y no participa en estas elecciones. César Acuña, fundador de APP, con símbolo la “A” de Acuña (siempre el yo, el personalismo); fue congresista y como tal fue, primero, topo del fujimorismo delincuencial y, después, socio del ladrón gringo PPK. José Luna Vega, dueño de la banda “Podemos Perú”, con símbolo “PP” (por “Pepe”, siempre presente el egocentrismo); banda a la que ahora encabeza el impresentable Daniel Urresti, fue socio, uña y mugre de Luis “COMUNICORE” Castañeda Lossio. Otro que se ha retirado de esa sociedad solidaria de color amarillo (“SOLIDARIDAD NACIONAL”) es Rafael López Aliaga de “Renovación Popular”, cambió el amarillo por celeste; su símbolo es la “R” (de Rafael, siempre el ego, el personalismo, el ‘yo’); debe más de 28 millones de impuestos y encima le dieron 24 millones por “REACTIVA PERÚ”; es decir este sujeto vive del estado y quiere más. Y el trencito de “avanza país”-AP, con Hernando (de) Soto, es otro topo fujimorista más, un acomplejado que se agregó un “de” a su apellido, para creerse un “conquistador”. Otros que también se aventuran a tentar la jefatura del ejecutivo son: “somos Perú” – SP, con Daniel Salaverry y Vizcarra; “partido morado”- PM, con Julio Guzmán; “partido nacionalista peruano” – PNP, con el estafador Ollanta Humala, y otros.

Si el elector peruano tendría tiempo, memoria y acuciosidad, revisaría la historia reciente; desde la década de los ochenta a la fecha. Tendría que concluir que todos los gobiernos que nuestro país ha tendido, fueron de centralismos, estafas, ladronerías y corrupciones; tal como bien lo describe Alfonso W. Quiroz en su libro “HISTORIA DE LA CORRUPCIÓN EN EL PERÚ”. Que las últimas cinco décadas no nos gobernaron políticos, sino delincuentes; todos de la derecha. Ese ciudadano lector y elector, tendría que concluir que, la derecha, desvirtuó el concepto de política e instauró el de politiquería, a trío con el hurto y el delito. Que no trabajó construyendo partidos políticos que fortalezcan la democracia; sino que se dedicó a organizar bandas que se especializaron en asaltar las instituciones del estado, y a robarnos a todos los peruanos. La corrupción de los gobiernos de la derecha, le ha hecho tanto daño al Perú, que, al menos, debe cuadruplicar al que nos causó el terrorismo demencial de “Sendero Luminoso”.

Los electores peruanos deberían, además, profundizar en analizar el pasado de todos los candidatos. Y si empieza por la derecha, concluiría que, en ese flanco, no hay ninguno con solvencia moral y académica, ni con aptitudes de estadista, para conducir la patria y encausar la solución de sus álgidos problemas. Menos para ayudar a arreglar la vida dramática de millones de peruanos a los que, esa misma derecha, empobreció.

Y ¿qué hay por el lado de la izquierda?

Ataques y reclamos por la frustrada unidad del FRENTE AMPLIO- FA, liderado por Marco Arana con “JUNTOS POR EL PERÚ”- JP, liderado por Verónika Mendoza. Hay que decirlo, que para tal unidad no hubo condiciones ni voluntad política. El endilgue de culpas y responsabilidades es pura pose electorera: “ganar votos inventándole falacias a la competencia”. El FA fue claro desde un inicio: UNIDAD SÍ, pero sobre bases sólidas: Una, ‘Derechos Humanos’. – jalados quiénes usan como ‘vientre de alquiler’ al partido de quien fuera premier del genocida y suicida AG, y corresponsable de la horrenda masacre “el baguazo”. Dos, ‘lucha anticorrupción’, no aprobaron el lema: ‘caiga quien caiga’, quiénes se abrazaron y retrataron con pseudo líderes, impresentables y procesados por delitos de corrupción… y tres, consensuar el PROYECTO y PLAN NACIONAL. Muchos ‘rabos de paja’ hicieron que no fueran aceptadas estas condiciones mínimas y, para lavarse las manos, optaron por tildar de “sectario” a Marco Arana.

A la participación política de Verónika MENDOZA; quizás no le haga mella su pasada alianza con el Ollanta Humala; pero mucha gente de ese felón y estafador, está ahora, rodeándola. Muchos viejos “dinosaurios” del grupo “Patrian Roja”, están copándola. El artículo de Alonso Ramos, titulado: “NO TAN JUNTOS. Rebelión en el partido que acoge la candidatura de Verónika Mendoza. La acusan de dictadora.”, publicado en la pág. 28 del semanario “HILDEBRENDT en sus trece”, edición N° 522, exime de más comentarios. Ahí Leonel Falcón Guerra, dice: “nos han robado el partido y hacen lo que les da la gana…”. Según se sabe, eso es justo lo que, tiempo atrás, quisieron hacer con el FRENTE AMPLIO, y como no se les permitió, rompieron la unidad y se fueron.

Se respeta la condición de luchador del profesor Pedro Castillo, de PERÚ LIBRE. Debe ser bueno con la tiza, el lápiz y al enseñar a sus alumnos; pero, sin ánimo de subestimarlo, no tiene talla de estadista para gobernar un país como es el Perú.

Marco Arana Zegarra, del FRENTE AMPLIO, símbolo “la flor”, es luchador y uno de los pocos políticos de nivel. Un sensato y honesto líder de izquierda. Sociólogo UNC, con maestría PUCP en Gestión de conflictos socio-ambientales, y ex sacerdote. Sencillo y respetuoso de las ideas de sus entrevistadore(a)s y adversarios. Es el único candidato ecologista; por tanto, su preocupación y propuestas van por el Perú y el planeta entero. Seguro de sí mismo para responder preguntas y explicar las propuestas de su agrupación. Está por un proceso democrático para el cambio de la constitución: Referéndum, Asamblea Constituyente, Nueva Constitución.
Marco Arana, no se opone a la minería, como dice parte de la derecha vengativa y odiosa. Eso sí, exige protección a las cabeceras de cuenca, pide nuevas reglas y normas para que la minería cumpla con estándares de protección al medio ambiente. Pide desarrollarla sobre la base de ordenamiento territorial y “zonificación ecológica y económica-ZEE”. Esto es técnicamente lo más razonable y conveniente para el país; así se explotaría de modo racional de nuestros recursos naturales: minerales y otros. Habría una tendencia a CERO en conflictos socio-ambientales; la que brindaría gobernabilidad y tranquilidad para reflotar la economía.

En uno de los debates presidenciales televisados Marco Arana pronunció una frase que quedará para la historia política: “el fujimorismo abrió las puertas del infierno de la corrupción, el FRENTE AMPLIO las va a cerrar con ellos adentro…”. Esto es una muestra de qué “madera” está hecho el candidato de “LA FLOR”.

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