Cajamarca: Estudios e informes advierten que escasez de agua se debe a la actividad minera
Investigaciones indican que la minería a gran escala en Cajamarca ha modificado los flujos subterraneos y la distribución natural del agua.
Según el SIAR Cajamarca, la región Cajamarca atraviesa una preocupante crisis hídrica que afecta tanto a las zonas urbanas como rurales, mientras diversos estudios y especialistas señalan que las actividades mineras habrían contribuido significativamente a la disminución de fuentes de agua superficiales y subterráneas.
Uno de los estudios más citados fue presentado por el especialista del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) Carlos Alberto Cerdán Moreno ante la Comisión Ambiental Regional (CAR) Cajamarca en 2016. La investigación denominada “Determinación de la afectación a la disponibilidad de agua en torno a la mina Yanacocha” concluyó que entre 2008 y 2014 la empresa minera habría vertido anualmente alrededor de 40 millones de metros cúbicos de agua residual industrial tratada, de los cuales aproximadamente 24 millones correspondían a aguas subterráneas.
Según el informe, el drenaje constante de aguas subterráneas habría generado una alteración del manto freático y la disminución progresiva de manantiales y riachuelos cercanos a las operaciones mineras. El especialista indicó que podrían requerirse hasta 50 años para recuperar parte del agua subterránea afectada.
La problemática también fue abordada por la investigadora Diana Vela-Almeida en su estudio “Lecciones de Yanacocha: evaluación de los impactos de la minería en los sistemas hidrológicos y la distribución del agua en la región de Cajamarca”, donde analiza cómo la expansión minera modificó los sistemas hidrológicos y generó conflictos sociales relacionados con el acceso y distribución del agua en las comunidades altoandinas. ideas.repec.org (2016).
Asimismo, en octubre de 2024, un artículo publicado por el diario La República advirtió que la escasez de agua en Cajamarca se ha convertido en un problema sostenido. Durante varios días, miles de familias sufrieron desabastecimiento debido a la disminución del caudal de los ríos Grande y Ronquillo, principales fuentes de abastecimiento de la ciudad.
La publicación señaló que el problema no solo responde a factores climáticos como las temporadas de estiaje, sino también a la necesidad de evaluar el impacto de actividades extractivas y la falta de planificación integral de los recursos hídricos. Además, se destacó que la crisis afecta especialmente a agricultores y poblaciones rurales que dependen directamente del agua para su subsistencia.
En paralelo, reportes recogidos por el Sistema de Información Ambiental Regional de Cajamarca documentaron reclamos de comunidades que denuncian la desaparición de manantiales y quebradas debido al drenaje minero. Pobladores de Huacataz, por ejemplo, expresaron su preocupación por la reducción de fuentes naturales de agua utilizadas históricamente para consumo y agricultura. (SIAR Cajamarca)
Especialistas y organizaciones civiles coinciden en que Cajamarca requiere medidas urgentes de gestión sostenible del agua, mayor fiscalización ambiental y transparencia en el manejo de los recursos hídricos, con el fin de garantizar el acceso al agua para las futuras generaciones. (La República)



